Piedras en la mochila: heridas sentimentales (I)

No me vuelvo a enamorar
me da miedo la tristeza
me hace daño hasta el llorar…
 
No me vuelvo a enamorar
ya no quiero que me mientan
que otra vez me hagan soñar
que otra vez yo me arrepienta…

Cuánta gente me habré encontrado en mi consulta (y fuera de ella) que ha entonado la famosa canción del “latin lover” Julio Iglesias una y otra vez. ¿Eres una de esas personas que consideras que el amor es una m… (con perdón) y que es mejor estar solo porque te han hecho mucho daño? Pues déjame que te diga una cosa: vas a ser de los primeros que vuelve a “caer” porque va con tu forma de ser. Y mejor así, porque si no lo haces, vas a ser toda tu vida un amargado.

Ahora bien, si sientes que tu corazón vuelve a latir por alguien, en lugar de enarbolar tus heridas para advertir a tu próxima pareja que has sufrido mucho y que eres muy sensible y que no te trate mal y bla bla bla piensa dos cosas:

– A lo mejor tu nuevo amor tiene heridas sentimentales tan o más grandes que las tuyas.
– Si has acumulado un fracaso sentimental tras otro ¿no te planteas que puedes tener parte de culpa? ¿O siempre te sientes una víctima?

Entre los supuestos “errores” que he escuchado en consulta (e insisto, también fuera de ella) me encuentro:

– Estoy cansado de darlo todo y que se aprovechen.
– Me entrego totalmente porque amo “de verdad” pero no me corresponden.
– Doy mucho y recibo muy poco.

Así que a partir de ahora voy a ser frío y calculador y al próximo que me encuentre no le voy a dar mi corazón a menos que me dé muestras claras de absoluta devoción por mi persona y me asegure que nunca me dejará ni me hará sufrir. Más que echarte una piedra en la mochila, te has colocado una armadura que pesa más que el acueducto de Segovia. Y que encima no te va a servir de nada, porque siempre hay un resquicio por donde se cuela la dichosa flechita de Cupido, y a tomar por saco todas tus protecciones.

¿Has probado en mirar hacia adentro de ti mismo en vez de hacia afuera? ¿Te has planteado si exiges demasiado a la otra persona? ¿Has pensado que su forma de ver la relación puede ser diferente de la tuya y no por eso quererte menos? Y, sobre todo ¿te has preguntado a ti mismo si lo que buscas en una pareja es algo que te falta a ti? Si la respuesta a esta pregunta es afirmativa, espera al siguiente artículo del blog, que esto del amor da para mucho…

Y si lo que te ocurre es que has tenido realmente mala suerte, que te ha tocado lidiar con un Julio Iglesias de la vida, pues que te quiten lo bailado, lo que viviste, lo viviste a tope y lo disfrutaste, forma parte de la historia de tu vida y aunque tuviera fecha de caducidad fue bonito mientras duró. Aprende de tus errores, y vuélvete a tirar a la piscina que cuánto más te mojes mejor nadas. ¡Que la vida son dos días!

Cupido

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4 pensamientos en “Piedras en la mochila: heridas sentimentales (I)

  1. Hola Eva, toda la razón del mundo en tu articulo, me siento bastante identificado en el mismo… Pero como conseguimos cambiar nuestra propia manera de pensar? Aunque dicha manera esté totalmente equivocada?

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